Reforma comercial
Reforma de locales comerciales en Madrid
Locales, oficinas y hostelería, con fases de obra pensadas para minimizar el tiempo que el negocio está cerrado.
Cómo lo hacemos
Cada semana que un local está cerrado tiene un coste directo para el negocio. Por eso en reformas comerciales planificamos por fases siempre que es posible, priorizamos los permisos que más tardan en tramitarse y coordinamos horarios de obra con la actividad del entorno cuando hace falta.
Qué incluye
- Adecuación de instalaciones a normativa
- Distribución de espacio comercial
- Suelos, revestimientos e iluminación técnica
- Climatización y ventilación según actividad
- Accesibilidad y aseos adaptados
- Protección contra incendios y salidas de emergencia
- Fachada, escaparate y rótulo
- Coordinación con licencias de actividad
Cada actividad exige una obra distinta
Un local vacío no se acondiciona igual según lo que vaya a albergar. La actividad determina las instalaciones obligatorias, el tipo de permiso y, en buena medida, el plazo y el presupuesto. Esto es lo que cambia en cada caso.
Hostelería: bares, restaurantes y cafeterías
Es el uso más exigente. Salida de humos hasta cubierta, ventilación dimensionada para el aforo, insonorización frente a vecinos, aseos adaptados y protección contra incendios. Requiere licencia de actividad y es donde más proyectos se retrasan por dejar los permisos para el final.
Retail: tiendas y comercio a pie de calle
Aquí el peso se lo llevan el escaparate, la iluminación técnica y la distribución del recorrido de compra. Suele ser la obra más rápida, y en muchos casos se resuelve con declaración responsable en lugar de licencia.
Oficinas y espacios de trabajo
Mamparas y distribución flexible, falso techo registrable, climatización por zonas y cableado de datos. Obra limpia y predecible: normalmente entre 4 y 8 semanas, con poca sorpresa una vez abierto el falso techo.
Clínicas, centros de estética y consultas
Exigen acabados sanitarios, fontanería repartida por cada gabinete y requisitos de accesibilidad estrictos. Suelen tener normativa sectorial propia además de la municipal, así que conviene validar el proyecto antes de tocar nada.
Cómo organizamos la obra para que el negocio cierre lo menos posible
El coste de una reforma comercial no es solo el presupuesto: es también cada semana que el local no factura. Por eso el orden de las fases importa tanto como la obra misma.
01
Visita y comprobación de viabilidad
Vemos el local, medimos y comprobamos lo que puede bloquear la apertura: acometidas existentes, posibilidad real de salida de humos, accesibilidad y estado de la instalación eléctrica.
02
Permisos en marcha desde el primer día
La tramitación es casi siempre más lenta que la obra, así que arranca antes de picar la primera pared. Coordinamos la documentación técnica con quien tramite la licencia.
03
Presupuesto cerrado y calendario por fases
Una sola cifra y un calendario con fechas por fase. Si el local puede seguir abierto en parte, se sectoriza la obra y se define qué zona se ocupa en cada momento.
04
Ejecución con un único interlocutor
Albañilería, fontanería, electricidad, climatización y rótulo se coordinan internamente. Tú tratas con una persona, no con cinco gremios que se echan la culpa entre sí.
05
Certificados y entrega
Al terminar entregamos los boletines y certificados de las instalaciones, que son los que hacen falta para completar la licencia y poder abrir.
06
Posventa
Garantía documentada de la obra y servicio posventa. En un local que factura a diario, poder llamar y que alguien responda es parte del trabajo.
Qué determina el precio de la reforma de un local
La diferencia de coste entre dos locales del mismo tamaño puede ser del doble, y casi nunca está en los acabados: está en el punto de partida. Un local que ya tuvo la misma actividad conserva acometidas, desagües y extracción aprovechables. Un local diáfano que nunca tuvo uso comercial, o que cambia de actividad, obliga a crear esas instalaciones desde cero, y ahí es donde se va el presupuesto.
Los otros factores que más pesan son la potencia eléctrica contratada (si hay que ampliarla, entra tramitación con la compañía), la necesidad de salida de humos, la insonorización cuando hay viviendas encima y el estado de la fachada y el escaparate. Todo eso lo comprobamos en la visita antes de dar una cifra, precisamente para que el presupuesto cerrado lo sea de verdad y no crezca a mitad de obra.
Preguntas frecuentes sobre reforma de locales comerciales
Depende mucho del uso y de si hay que tramitar licencia de actividad, que puede ser el factor que más alarga el proyecto. La parte de obra en sí suele ir de 4 a 10 semanas: un retail sencillo puede quedar en 4-5, mientras que la hostelería, por las instalaciones que exige, se va habitualmente a 8-10.
Como orden de magnitud, un acondicionamiento medio de retail suele moverse entre 400 y 700 €/m², y la hostelería parte de cifras más altas (a partir de unos 800-1.000 €/m²) porque entran campana extractora, ventilación forzada, insonorización y una instalación de fontanería y electricidad mucho más exigente. Son rangos orientativos: el presupuesto cerrado te lo damos tras ver el local, porque el estado de partida cambia mucho la cifra.
Podemos coordinar la documentación técnica necesaria (proyecto, certificados) con el gestor o arquitecto que tramite la licencia, aunque la tramitación administrativa depende del ayuntamiento. Lo importante es empezarla cuanto antes: es lo que más suele retrasar la apertura, bastante más que la obra en sí.
En muchas actividades inocuas basta una declaración responsable, que permite iniciar la actividad al presentarla junto con la documentación técnica. Las actividades calificadas (hostelería, pública concurrencia, y las que generan ruido, humos o vertidos) requieren licencia, con un plazo de resolución mayor. Te decimos en cuál encaja tu caso durante la visita, porque condiciona todo el calendario.
En locales dentro de comunidades o zonas con vecinos, sí solemos ajustar ciertas fases ruidosas a horarios que molesten menos. Lo hablamos en la planificación inicial.
En locales grandes se puede trabajar por fases y mantener una parte operativa, sectorizando la obra con tabique provisional. En locales pequeños casi nunca compensa: alarga el plazo total y encarece la obra más de lo que se gana quedándose abierto. Te decimos con franqueza cuál de los dos casos es el tuyo.
Es el uso más exigente. Además de la distribución de sala y cocina, entran salida de humos (que a menudo hay que negociar con la comunidad y llevar hasta cubierta), ventilación y climatización dimensionadas para el aforo, insonorización si hay vecinos, aseos adaptados y protección contra incendios. Cada uno de esos puntos puede bloquear la apertura si se deja para el final, así que se resuelven en la fase de proyecto.
Sí, y en la mayoría de cambios de actividad es obligatorio: acceso sin escalón o con rampa, anchos de paso suficientes y aseo adaptado cuando el uso lo exige. Lo verificamos al hacer la visita, porque es uno de los motivos más frecuentes por los que se deniega una licencia.
Sí. En oficinas el trabajo suele centrarse en distribución con mamparas, falso techo registrable, iluminación técnica, climatización por zonas y cableado de datos. Son obras más limpias y rápidas que la hostelería, y normalmente se pueden ejecutar en 4-8 semanas.
Reformamos locales en toda la Comunidad de Madrid
Trabajamos en Madrid capital y en el resto de la comunidad. Estas son algunas de las zonas donde reformamos locales, oficinas y hostelería con más frecuencia:
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